Conmemorando el Día Internacional del Niño, PantallasAmigas quiere ofrecer hoy una animación realizada para concienciar sobre el derecho de niñas y niños a ser consultados y a opinar, también en la Red.
Según UNICEF (2004), los derechos digitales de los niños incluyen, entre otros:
2. Derecho a la libre expresión y asociación. A buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de todo tipo por medio de la Red. Estos derechos sólo podrán ser restringidos para garantizar la protección de los niños y niñas de informaciones y materiales perjudiciales para su bienestar, desarrollo e integridad; y para garantizar el cumplimiento de las leyes, la seguridad, los derechos y la reputación de otras personas.
3. Derecho de los niños y niñas a ser consultados y a dar su opinión cuando se apliquen leyes o normas a Internet que les afecten, como restricciones de contenidos, lucha contra los abusos, limitaciones de acceso, etc.
Los propios menores que participaron en las 2 ediciones realizadas hasta ahora del concurso INTERNETamiga ¡Opina! (sobre tus ciberderechos), sugirieron algunos nuevos enunciados para el derecho a la participación:
Derecho a acceder y crear diversas páginas con diferentes contenidos en las cuales haya un espacio de opinión logrando así el intercambio de ideas y generando un espacio de comunicación.
Derecho a tener un buen lugar en la red en el cual podamos manifestar nuestra inconformidad frente a contenidos de algunas páginas que no son propicias para el desarrollo personal.
En la historia animada de los BitBoys, un niño accede a un mundo virtual que representa Internet y donde un grupo de adultos tratan de imponer cómo debe ser este mundo, en contra de la opinión de los chicos.
Recomendaciones para la protección de los ciberderechos de los menores en las redes sociales
20/10/2010
Un proyecto del Instituto de Investigación para la Justicia da como resultado el Memorándum sobre la protección de datos personales y la vida privada en las Redes Sociales en Internet, en particular de niños, niñas y adolescentes (Memorándum de Montevideo).
El Instituto de Investigación para la Justicia creó en Julio de 2009 en el seno del Seminario “Derechos, Adolescentes y Redes Sociales en Internet” un instrumento para el avance en la protección de la infancia y adolescencia en Internet. Aunque dirigido especialmente a los países de América Latina y del Caribe, puede decirse que buena parte de sus indicaciones y la totalidad de los principios que lo inspiran son de plena aplicabilidad hoy en día en España y en Europa.
Se identifican cerca de un centenar de líneas de acción en forma de recomendaciones agrupadas en cuatro ejes principales:
- Para los Estados y entidades educativas para la prevención y educación de niños, niñas y adolescentes.
- Sobre el marco legal y la aplicación de las leyes.
- En materia de políticas públicas.
- Para la industria.
No obstante, al margen de este conjunto de orientaciones, algunas de las cuales ya se han puesto en marcha con notable éxito en España, parece de especial interés poner de relieve dos ideas presentes en su fundamentación:
- Utiliza como referente normativo principal la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño (CDN) y en diversas ocasiones recuerda “la necesidad de que todas las medidas que se tomen prioricen el interés superior de niñas, niños y adolescentes, guardando un equilibrio entre las necesidades de protección contra la vulneración de sus derechos y el uso responsable de esas herramientas que representan formas de ejercicio de sus derechos”. Con demasiada frecuencia la observación del “interés superior del menor” es ignorado en un entorno donde aparece expuesto a circunstancias de complejo afrontamiento debido a su corta edad.
- Destaca la labor preventiva y proactiva que han de adoptar los agentes implicados. “Los organismos multilaterales deberán incluir en sus documentos, directrices o recomendaciones a las niñas, niños y adolescentes, como sujetos especialmente protegidos y vulnerables respecto del tratamiento de sus datos personales. Asimismo deberán enfocar esfuerzos para promover o fortalecer una cultura de protección de datos en las niñas, niños y adolescentes.”
Es este punto, desde PantallasAmigas queremos volver a insistir en dos aspectos que la experiencia, y en concreto el trabajo directo con niños, niñas y adolescentes, nos ha revelado como primordiales:
1) Cuidado de los datos personales y cuidado personal de los datos.
Es una cuestión de protección de datos personales pero también una cuestión de protección personal de los datos. Es cultura y es actitud, precisamente aspectos más laboriosos de cambiar y cultivar que los conceptos y los procedimientos. La necesidad de trabajar en diversos planos apuntada en el Memorándum de Montevideo evidencia este doble matiz donde la concienciación y la educación son el recurso complementario en ocasiones, alternativo en otras, a las políticas públicas y las prácticas empresariales, máxime en un entorno globalizado y volátil con implicaciones reales directas de gran alcance.
2) Privacidad inferida y por cuenta ajena.
Se trata de una cuestión colectiva y colaborativa, de convivencia online, de responsabilidad y respeto, porque la privacidad propia depende en mucho de las demás personas.
Ambas cuestiones podrían resumirse con esta frase: Protege tu privacidad pero cuida también mi privacidad mientras yo guardo la tuya como si fuera mía.
Jorge Flores Fernández
Director de PantallasAmigas
Fuente: PantallasAmigas. Publicado previamente por @JorgeFloresPPAA en www.unblogenred.es

La educación para un uso seguro de Internet es imprescindible. Tras varios años de trayectoria, es necesario ahora un nuevo impulso que pasa por establecerla de manera curricular en el aula y por realizar una orientación hacia la formación de plenos ciudadanos y ciudadanas digitales.
Trabajo imprescindible por una infancia en red sin riesgos
En España, al igual que en Europa y muchas otras partes del mundo, desde hace varios años y con intensidad creciente, se está trabajando para la información, la sensibilización y la formación en el uso sin riesgos de Internet y también, aunque con menor énfasis, de la telefonía móvil y los videojuegos.
La necesidad de esta labor de protección de la infancia y la adolescencia se hace evidente no sólo por los datos que arrojan los estudios referidos a estos riesgos o por el día a día que se vive en hogares y aulas sino también y, en especial, por el llamamiento que desde varias instancias se está produciendo. En el plano internacional, las Naciones Unidas dedicó este año el del Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información a “Proteger a los niños en el Ciberespacio”. En el marco de la Unión Europea, en Abril pasado, la Declaración de Praga titulada “Un nuevo enfoque europeo por una Internet más segura para los niños” constataba la conveniencia de un compromiso interinstitucional de primer nivel para conseguir un entorno en línea más seguro para las nuevas generaciones.
No hay que olvidar tampoco, aunque fuera definido hace 20 años, el principio de interés superior del menor que recoge la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño y que nos exhorta a evaluar cualquier intervención, incluida el desarrollo de Sociedad de la Información, desde un prisma preferente en clave de no colisión con los intereses de la infancia.
Educación para una Internet más segura desde la escuela
Tenemos que precisar el escenario para el aprendizaje, que se puede realizar tanto de manera formal como en un contexto informal. Desde luego no son ámbitos excluyentes, pero dada la importancia de la cuestión todas las recomendaciones apuntan a que se incluya curricularmente. Hace un par de meses el propio Secretario de Estado para las Telecomunicaciones, señalaba que el sistema educativo español debería contar con una asignatura para enseñar a los jóvenes a navegar por Internet con Seguridad. En la misma línea, Vivian Reding, desde la Comisión Europea, destacaba la necesidad de incluir de forma sistematizada la formación en el uso seguro de Internet en los centros escolares.
Hacia una ciberciudadanía activa y responsable
Se venía hablando de los riesgos de Internet y ahora hay que hablar de los riesgos en Internet. Antes los niños usaban Internet y ahora viven buena parte de su vida en ella. Es necesario ir evolucionando de una solución de urgencia y adecuada a esos primeros tiempos hacia una apuesta de futuro. Por lo tanto, aunque sin abandonar el enfoque de “uso seguro” que sigue siendo necesario y es más adecuado para determinados colectivos y realidades, hay que abrazar nuevas líneas de intervención con mayor alcance y proyección en el tiempo. Hay que trabajar con intensidad en la “educación para la ciberciudadanía”. Hablar de ciberciudadanía activa o de ciberciudadanía responsable es redundante en sentido estricto pero, en ocasiones conviene cualificar en lo esencial un sustantivo tan manido como versátil y abstracto.
Es claro que, en la medida en que la Red ha cobrado mayor protagonismo, por importancia e incidencia, como entorno de socialización y convivencia se hace más evidente que niños, niñas y adolescentes van a ser más autónomos y sujetos a sus propios criterios que a los consejos paternales y paternalistas de los que nos hemos venido sirviendo. Esos consejos han cumplido su misión y la siguen cumpliendo en las edades más tempranas pero van quedando insuficientes. Por ello, además de personas informadas sobre las situaciones de riesgo y las medidas preventivas a adoptar, debemos aspirar a formar plenos ciudadanos digitales que, entre otras muchas cuestiones, sean capaces de disfrutar de sus derechos en connivencia con los derechos ajenos.
Cabe destacar que detrás de este planteamiento subyacen dos imperativos:
- Focalizar la acción en las personas y sus actitudes y no tanto en las tecnologías que utilizan. Priorizar actitudes y valores frente a conceptos y procedimientos. Las personas prevalecen y las tecnologías cambian.
- Considerar la seguridad en la red como una condición necesaria pero no suficiente. El objetivo sobre el desarrollo integral de las personas online debe ir más allá de eludir ser víctimas de determinados peligros para procurar el desarrollo de competencias ciudadanas sobre la base de valores sólidos y habilidades para la vida.
Ciudadanía y generación digital. Retos.
Cuando se afronta una tarea como es la educación para la ciberciudadanía responsable creo necesario comenzar por hacer un replanteamiento integral desde los cimientos. No se trata de sumar un discurso adicional o de incluir una nueva unidad didáctica en el currículo de centro. Plantear formación de ciudadanos en el nuevo contexto digital presenta no pocas dificultades.
- La dificultad de formar ciudadanos
- El debate está en la calle. Sin entrar en valoraciones o causas, creo que sí podemos decir que hay un porcentaje más alto de lo deseable de adolescentes que carecen de las actitudes cívicas y de los valores necesarios para ejercer la ciudadanía. Quizás no podamos aprovechar mucho de las recetas usadas hasta ahora porque no han dado el resultado deseable.
- La concreción del concepto de ciudadanía digital
- Es posible que no tengamos claro qué significa, cómo se materializa, el concepto de ciudadanía digital para las nuevas generaciones. La vida online ha supuesto una ruptura radical con lo anterior y, en ese contexto, se han ido creando nuevos códigos y convenciones de manera permanente. El concepto de ciudadanía incluye determinados valores universales que, acompañados de las competencias psicosociales necesarias y en función de los conocimientos y circunstancias particulares, se traduce en procedimientos y actitudes. El concepto de ciudadanía puede estar consensuado en nuestra sociedad mientras que el de ciudadanía digital se está definiendo. Los diversos estudios sociológicos han constatado el comportamiento de la sociedad y su evolución pero, sin embargo, todavía estamos tratando de saber qué hacen los nativos digitales en la Red y poco o nada sabemos del porqué. Es complicado intervenir sobre lo que no se conoce bien y que tiene indicadores de progreso difíciles de obtener.
- Sin ejemplo, presencia ni conocimiento.
- A diferencia de otros contextos, en el ciberespacio carecemos de varias armas fundamentales para la educación, en este caso de ciberciudadanos. Por orden de importancia, se pueden citar al menos tres recursos con los que no podemos contar:
- un comportamiento propio que ofrecer como modelo a imitar
- la posibilidad de presencia para la orientación, ayuda o intervención
- el conocimiento del contexto
- A diferencia de otros contextos, en el ciberespacio carecemos de varias armas fundamentales para la educación, en este caso de ciberciudadanos. Por orden de importancia, se pueden citar al menos tres recursos con los que no podemos contar:
- ¡Qué difícil! Sin que ellos puedan aprender de nuestra actitud, sin que podamos estar ahí para echar una mano o una reprimenda y con un pleno desconocimiento de qué es y qué se hace en la Red… se antoja misión muy complicada.
- Las características diferentes del medio.
- Un aspecto fundamental para el ejercicio de la ciudadanía es reconocerse y reconocer al otro como sujeto pleno de derechos y obligaciones. También lo es, en el plano ya coercitivo, la existencia de límites, de normas y leyes claramente definidas que facilitan la convivencia protegiendo nuestros derechos y estableciendo las reglas de juego. En la Red todo esto es mucho menos perceptible, más difuso y etéreo: ¿quién es el otro? ¿es realmente quien dice ser?¿cuál es el límite?¿lograrán saber que soy yo?¿pagaré las consecuencias?… Ciudadanía es implicación, responsabilidad, respeto, cuidado del otro… La despersonalización y el anonimato no son los mejores aliados de la ciudadanía. La ciberconvivencia se encuentra así comprometida con mayor facilidad.
Líneas de intervención para educar ciberciudadanos.
A la vista de lo anterior, hay tres ideas que me gustaría destacar y que apuntan más a la solución que al problema:
- Estimular los usos socialmente positivos de la Red porque ayudan a percibir el medio como una herramienta de poder, de participación, de encuentro, de intervención enriquecedora en la sociedad. Crear dinámicas que canalicen el sentimiento de pertenencia al grupo y la colaboración en torno a estos usos puede ser un extraordinario avance.
- Situar a los propios menores como eje y elemento activo de las dinámicas educativas. Deben ser y sentirse motores del proceso de construcción de la nueva ciudadanía, de su propio contexto online.
- Aumentar entre los adultos el conocimiento de los usos actuales de la Red por parte de los jóvenes así como de las aplicaciones más populares. Para proteger de peligros graves a un menor en la Red no es imprescindible saber de tecnología. Sin embargo, para educar un ciberciudadano se han de conocer los usos sociales y la propia realidad digital.
- Desde luego, es grande el envite, a la altura de los cambios y oportunidades que nos está tocando vivir. Ignorarlo es irresponsable y afrontarlo con prontitud y determinación es, sin duda, la mejor inversión para nuestra inmediata sociedad. Poco hay que decir sino … ¡ánimo y manos a la obra!
Fuente: PantallasAmigas
Con motivo del 50 aniversario de la Declaración de los Derechos y del 20 aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño, el Colegio de Abogados de Salamanca
Está dirigido a los centros escolares de todo el país y a cualquier niño o niña, sin tener en cuenta el colegio. La recepción de vídeos será hasta el próximo día 30 de mayo. Se enviarán a la página web www.yotambientengoderechos.com.
Luis Nieto, Decano del Colegio de Abogados, asegura que el objetivo es “favorecer de soporte de difusión donde los propios niños conozcan sus propios derechos”.
Entre el jurado se encontrarán personajes tan conocidos como el actual selecionador nacional de fútbol, Vicente del Bosque, o la ganadora del Goya al mejor corto, Isabel de Ocampo. Los patrocinadores del concurso son Caja Duero, el centro comercial El Tormes, la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, Honorauto y Seguros Catalana Occidente. También colaborará la Unión Deportiva Salamanca, quién ofrecerá material deportivo y entradas para asistir al partido que deseen los ganadores.
Derechos del Niño
“Hay un 85% de los casos en los que los menores son víctimas directas o testigos de la violencia”, aseguraba el Decano del Colegio de Abogados. Se trata de uno de los colectivos más vulnerables y que suelen estar junto a las víctimas de maltrato, ya sea físico o psíquico. Aunque muchos de los temas sobre menores serán tratados en las mesas redondas y debates que se llevarán a cabo durante todo el año, comentó que “en el juzgado de menores de Salamanca no existe una problemática llamativa”.
Fuente: argijokin.blogcindario.com





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